
Uno de los grandes problemas que tenemos en los Estados Unidos es la falta de unidad. El punto más alto de cohesión nacional fue durante la Segunda Guerra Mundial. El 99% de los estadounidenses estaban unidos para derrotar a los regímenes totalitarios de Alemania, Italia y Japón. Pero hoy vivimos un 60-40: 60% son estadounidenses tradicionales y 40% simplemente no aman este país. Ese 40% está del lado que piensa que todo tiene que cambiar.
Pero hay otra razón mas poderosa por la cual esta división existe: el delirio. Muchos en América viven en una burbuja de engaño, desconectados de la realidad. No quieren enfrentar la realidad. No quieren ni acercarse al mundo real. Rechazan los hechos.
Aquí está la realidad: no ha habido recortes en Medicaid. Lo que se busca es reformar el despilfarro, porque ese programa está completamente fuera de control, pero no hay recortes. Tampoco hay recortes en la atención médica para niños pobres. De hecho, el gasto en programas de ayuda social está en su punto más alto en la historia.
Y no, el dinero de Estados Unidos no está siendo desviado de nuestros programas sociales para enviarlo a Israel a bombardear niños pobres. Esa afirmación es una de las mentiras más absurdas que se pueden decir. Israel se está defendiendo de ataques terroristas de Hamás. Hamás opera desde zonas residenciales en Gaza, y sí, hay niños heridos en medio del fuego cruzado. Eso ocurre en toda guerra. No lo estoy justificando, estoy presentando los hechos.
¿Recuerdan que el presidente Biden destinó 230 millones de dólares para construir un puente en el Mar Mediterráneo, frente a Gaza, para enviar ayuda humanitaria a los hambrientos? Esa historia quedó en nada. Construyeron el muelle, funcionó por 20 días, y luego se volvió un caos. 62 soldados estadounidenses resultaron heridos por ataques terroristas. No pudieron hacer llegar la comida a las personas en Gaza porque los terroristas la robaron. Esa es la razón por la que la gente está muriendo de hambre allá: porque Hamás roba la ayuda humanitaria.
Y me enfurece ver cómo esta forma irracional de pensar está creciendo en América. Este delirio es lo que vemos hoy en los campus universitarios. Si alguien como yo entra a una emisora de radio o a uno de los famosos programas de televisión con una hoja llena de datos, me odian y no me creen nada. Esa, señores, es la realidad que se vive aqui en los Estados Unidos de America. La pregunta es ¿De que lado tu estas? De la realidad o del delirio.

